jueves, 25 de noviembre de 2010

La caldera del infierno

Hola gentuza!!

He aquí otro post en este nuestro magnífico blog... La caldera. Ese magnífico invento que hace que tengamos agua caliente, que no nos tengan que amputar los dedos cada vez que fregamos y que nuestro órgano reproductivo luzca mejor bajo las aguas tibias de la ducha, en todo su esplendor...

Pues eso, recapitulamos. Tras la bajada de tensión que provocó que se fuera la luz, que se jodiera la instalación, que viniera el señor que provocó el alcoholismo al mono del Anís, el problema se solucionó. Conectando un cable al edificio del frente en plan cutre... Profesional, muy profesional.

Bueno, quedamos con el dueño del piso para que estuviera el cuando viniera el técnico porque Alex iba a estar en el curro y yo tenía una mierda de examen de Mc. Pero la cosa fue más rápida y pude llegar a tiempo. Me encontré con el agradable olor a hogar. Esa esencia a pino... podrido en las piojosas aguas del Vietcong. El pobre señor había llegado a casa con descomposición e infestó el baño de su ser interior. La casa olía a mierda que daba gusto y el técnico por venir.

Y el técnico llegó. Y lo primero que hizo fue ir al baño porque se estaba meando. Nuestra casa es tan acogedora que todo aquel que llega se va directo al baño...

Inútil... de dos tipos de circuitos que tenía que traer trajo el que no era. Y se puso a discutir a saco con el dueño sobre qué poner en la factura. El señor le instaba que pusiera que la culpa era de Iberdrola y el otro le decía que no, que a ver si iba a explicarle como hacer las facturas, como trabajar, que qué se pensaba... el tono fue subiendo. Yo, como buen anfitrión, me escondí como una rata en el comedor esperando que cayera el rival más débil.

Así que el señor técnico se fue, el señor casero también y me encontré solo en mi casa, con un pestazo a mierda curioso y con la caldera desmontada y sin visos de arreglo. Hasta que en el summun de la inutilidad dos horas más tarde me llama y me dice que mágicamente ha aparecido una igual y que venía a instalarla. Caldera instalada y problema solucionado.

Estos días nos visitan Rubén el del Iphone y el murcianico Alejandro. Dos bocas más a las que alimentar que a su vez alimentaran el water. Esperemos hacer muuucho ruido para joder a la zorra del 4º B.

Es más: vecina del 4º B, como te oiga quejarte de ruido estos días, subo y te tiro encima el techo de tu puta casa mugrienta. Además, es una guarra de cuidado. Ha dejado el ascensor lleno de pisadas de pintura fruto de su gran día de Brico Manía. Te quiero, te amo.

Para siempre: Hugo y la vecina del 4º B.



martes, 23 de noviembre de 2010

Fin de semana horribilus



Hola gañanes!!

He aquí este post para relatar este magnífico fin de semana y principio de semana en el que derrumbes y desplantes han ido por igual, en el que gentuza y gentuza (aparte de vosotros) han aparecido en nuestras vidas trayendo consigo innegables dotes de realismo satírico. ¡Qué duro es vivir rodeado de locos!

Vecina del 4º B: te odiamos, te deseamos lo peor y así te encuentren los bomberos rodeada de tus miserias una fría noche de invierno mientras tus gatos dan buena cuenta de tí. Gentuza
Al gran post del compañero solo añadir que bajó ¡enfrente! de nuestra casa y no tuvo la dignidad de entrar a disculparse... Y aún seguimos esperando una disculpa...

En fin... para darle más énfasis a esta serie de casualidades tumba techos, el sábado por la noche se nos fue la luz... Cuando volví a casa después del curro me encontré la casa en penumbras. Yo pensaba que la HP de arriba había bajado a terminar su trabajo y que Álex yacía ya en su cama bajo un manto de escombros, pero lo único que pasó es que Iberdola, esa compañía tan estimada, da más fallos que el Windows Vista y se había jodido nuestra instalación. Así que he aquí que aparecieron los obreros...

Estaba mirando por el balcón esperando a que vinieran a arreglarlo cuando la primera furgoneta de averías apareció. Y bajé para abrirle. Y me encontré a un super profesional. Mientras yo le aguantaba la puerta se dispuso a mirar el cuadro de luces, los cables... y yo le dije que a ver si podían arreglarlo pronto porque era un jodienda estar a oscuras todo el día. La respuesta, bueno, no ella en sí, sino el ambiente, me dejó un poco turbado. Ya sé porque no llevaba herramientas... pelaba los cables con su pestazo a whyskazo. El colega para paliar el frío se ve que se bebía buenos copazos de DYC... Me dijo que tenía que esperar a su compañero para empezar a trabajar. Menos mal esperó a su compañero para empezar porque sino entre su furgoneta, la del compañero, el cohe de policias, el camión de los bomberos y el cohe fúnebre hubieran colapsado la calle...

Va para tí, zorrón del 4º B:

sábado, 20 de noviembre de 2010

El derrumbe


El día en el que casi morimos sepultados...

Lectores, volvemos a tener problemas con los vecinos... recuerdo el día que firmamos el contrato, los caseros nos aseguraron que estaríamos tranquilos, los vecinos eran mayores y no darían follón... ahora me pregunto, ¿¿por qué no les haríamos incluir eso en el contrato??

El viernes, después de llegar del curro (a las 3 de la tarde) quería pegarme esa siesta tan merecida antes de comer, pero a la vecina de arriba no le pareció buena idea. Unos golpes fortísimos me daban la bienvenida a casa... parecía que estaban levantando el suelo o directamente demoliéndolo. Dos horas después ya habían parado, pero me temía lo peor...

Y ¡sí! estaba en lo cierto, sábado a las 9:30 de la mañana... los golpes volvían... esta vez más fuertes. Es más... creía tenerlos en mi habitación, era imposible intentar descansar (ahora nos j*dían el sueño a los dos). Cansado de estar en la cama soportando esos ruidos propios de la II Guerra Mundial decidí ir al sofá a ver la tele (sí, verla, porque lo que se dice oír...).

20 minutos después... el techo de mi habitación se cae al suelo... por suerte los escombros no rompen mi vajilla de porcelana, pero sí dejan la habitación como si Falete hubiera entrado en casa de la bruja de Hansel y Gretel. Realmente queda muy bien la mierda de 700 años, que tiene el piso encima de mi cama aun caliente...

El caso es que unos fontaneros, la versión ecuatoriana de Manolo y Benito, buscaban una tubería que se les escapaba entre piso y piso. Y que, evidentemente, no encontraron... Al menos se dignaron a asomarse por el agujero y "saludar" para ver si había víctimas... Pese a que la dueña del piso (esa gran vecina) les insistía con que no había nadie en casa, bajaron a recoger el escombro... ¡No vecina del 4ºB, tampoco tú has conseguido acabar con nosotros!

Imagino que mañana a las 9 volverán los fontaneros a buscar esa tubería, espero que esta vez toquen el timbre (y no den tantos golpes) antes de entrar en casa...